mercado

Brecha de género salarial en España: qué la mide y qué no

La brecha salarial de género es uno de los indicadores más citados y peor comprendidos del mercado laboral. Dependiendo de cómo se calcule, puede ser del 4 % o del 20 %. Esta guía explica las distintas mediciones, qué factores contribuyen a la brecha y qué parte se explica y qué parte no.

Cuántas brechas hay

No existe "la brecha de género". Existen varias mediciones, cada una midiendo un fenómeno distinto:

Brecha salarial bruta (unadjusted pay gap)

La más citada. Compara el salario medio o mediano de hombres y mujeres sin controlar por ningún factor: ocupación, sector, jornada, experiencia. Mide la diferencia total real que existe en el mercado laboral.

En España (EES 2022): la brecha salarial bruta media fue de aproximadamente 17-18 %, calculada como (salario_H − salario_M) / salario_H × 100. Esto significa que, en promedio, las mujeres cobraron en torno al 82 % del salario de los hombres.

Este indicador captura todo: no solo la discriminación directa, sino también la segregación ocupacional (las mujeres se concentran en sectores peor remunerados), la mayor tasa de jornada parcial femenina y las interrupciones de carrera.

Brecha salarial ajustada (adjusted pay gap)

Controla por factores observables: ocupación, sector, jornada, nivel educativo, experiencia, tipo de contrato. Mide la diferencia residual que no se explica por estas variables.

La brecha ajustada en España es significativamente menor que la bruta, en torno al 5-8 % según el modelo aplicado. Esta es la parte que más se puede atribuir a discriminación directa u otros factores no observables.

La brecha "explicada" (la diferencia entre la bruta y la ajustada) refleja que las mujeres trabajan más horas parciales, en sectores con salarios más bajos y en puestos de menor jerarquía —aunque estos patrones son en sí mismos resultado de desigualdades estructurales.

Factores que contribuyen a la brecha bruta

Segregación ocupacional horizontal: las mujeres se concentran en sectores peor remunerados (educación, sanidad, trabajo social) y los hombres en sectores mejor pagados (finanzas, tecnología, industria).

Segregación vertical (techo de cristal): las mujeres acceden en menor proporción a puestos directivos y de alta responsabilidad. En España, las mujeres representan ~37 % de los directivos según la EES 2022.

Jornada parcial: la tasa de jornada parcial femenina casi duplica a la masculina, reduciendo el salario anual relativo.

Interrupciones de carrera: los permisos de maternidad y las reducciones de jornada por conciliación afectan mayoritariamente a las mujeres, reduciendo su experiencia acumulada y sus posibilidades de ascenso.

Infravaloración de ocupaciones feminizadas: hay evidencia de que las ocupaciones dominadas por mujeres se remuneran relativamente peor, incluso controlando por nivel de cualificación.

La brecha en la pensión

La brecha salarial se acumula a lo largo de la vida laboral y se traduce en una brecha de pensión de género mucho mayor: en España, la pensión media de jubilación de las mujeres es aproximadamente un 35-40 % inferior a la de los hombres. Esto refleja no solo los menores salarios sino también las interrupciones de cotización.

Qué mide el registro salarial de empresa

Desde 2021, las empresas están obligadas a elaborar un registro retributivo con las medias y medianas salariales desagregadas por sexo, categoría y función. Si la brecha media en una misma categoría supera el 25 %, la empresa debe realizar una auditoría retributiva. El objetivo es hacer visible la brecha dentro de la misma empresa para actuar sobre ella.

Publicado: 2026-05-03 · ← Volver a guías

Todos los datos citados en esta guía provienen de fuentes oficiales. Consulta la sección de fuentes para el detalle completo.