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El SMI en profundidad: qué es, cómo se fija y qué consecuencias tiene

Más allá de la cifra anual. El SMI es la base del sistema salarial español y afecta a millones de trabajadores de formas que no siempre son obvias.

Qué es exactamente el SMI

El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) es la cuantía mínima que todo trabajador por cuenta ajena tiene derecho a percibir por su trabajo. Lo fija el Gobierno mediante Real Decreto, normalmente en diciembre o enero de cada año.

En 2026 es 1.221 €/mes en 14 pagas (17.094 €/año). También se publica la cuantía diaria (40,70 €/día) para trabajadores eventuales y temporeros que se pagan por días.

Cómo se fija

El Estatuto de los Trabajadores establece que el Gobierno debe tener en cuenta:

  • El IPC (para garantizar que el SMI no pierda poder adquisitivo).
  • La productividad media nacional.
  • El incremento de la participación del trabajo en la renta nacional.
  • La coyuntura económica general.

En la práctica, la fijación es negociación política entre el Gobierno, los sindicatos mayoritarios (CCOO, UGT) y las organizaciones empresariales (CEOE, CEPYME). Los desacuerdos son frecuentes — el Gobierno tiene la última palabra mediante decreto.

La Carta Social Europea del Consejo de Europa recomienda que el SMI alcance al menos el 60% del salario medio. En 2023 España está cerca de ese umbral: el SMI anual (15.120 €) equivale al 54% del salario medio (28.050 €). Si se compara con la mediana (23.349 €), el SMI equivale al 64,7%.

Quién cobra el SMI o cerca de él

Los datos de la AEAT muestran que hay un número significativo de trabajadores con bases imponibles en el entorno del SMI. Los sectores con mayor concentración: hostelería, comercio al por menor, empleados del hogar, trabajadores agrícolas y algunos trabajadores de atención a la dependencia.

La reforma laboral de 2022 ha reducido el número de contratos temporales precarios, pero la dualidad del mercado laboral (jóvenes y trabajadores menos cualificados en empleos con menores salarios) sigue siendo notable.

Qué garantiza y qué no

Sí garantiza: Que ningún empleador puede pagar legalmente menos que el SMI, aunque el convenio colectivo lo intentara. El SMI es un suelo absoluto. Un trabajador puede reclamar judicialmente si cobra menos.

No garantiza: Una nómina de exactamente 1.221 €/mes. El SMI se computa en cómputo anual. Un trabajador a tiempo parcial puede cobrar menos mensualmente de forma proporcional. Tampoco garantiza qué parte es salario base y cuál son complementos — el convenio puede estructurarlo libremente mientras el cómputo anual alcance el SMI.

El SMI y la brecha territorial

El mismo SMI aplica en Madrid y en Teruel, aunque el coste de vida sea muy diferente. Una parte del debate económico sobre el SMI se centra en si un SMI único nacional tiene efectos distintos en regiones con diferentes estructuras salariales. En regiones donde los salarios son más bajos, el SMI afecta a un porcentaje mayor de la población activa.

Evolución reciente y perspectivas

Entre 2010 y 2018, el SMI apenas subió un 16% (633 € → 736 €), perdiendo poder adquisitivo en términos reales frente a la inflación acumulada. El salto de 2019 (+22,3%, hasta 900 €) fue un punto de inflexión. Desde entonces ha subido todos los años, acumulando un +93% desde 2010 hasta 2026.

El compromiso político es seguir acercando el SMI al 60% del salario medio. Lograr ese umbral con el salario medio actual (28.050 €) implicaría un SMI de 1.683 €/año o 1.402 €/mes. España está por debajo de ese objetivo.

Publicado: 2026-05-01 · ← Volver a guías

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